Esqueletos y esculturas de calaveras adornan las calles de la Ciudad de México para las celebraciones del Día de Muertos

Esqueletos y esculturas de calaveras adornan las calles de la Ciudad de México para las celebraciones del Día de Muertos

Cincuenta calaveras de colores brillantes bordean la Avenida Reforma en la capital mexicana para celebrar el Día de Muertos.

La antigua tradición combina los rituales católicos con la creencia prehispánica de que los muertos regresan una vez al año del inframundo. Se celebra en todo México como una forma de recibir a los que ya no están con nosotros.

La exhibición fue creada por el proyecto de arte urbano, Mexicraneos, cuyas creaciones tienen como objetivo realzar y celebrar la cultura mexicana.

Los mexicanos esperan que la exhibición se convierta en parte de las festividades tradicionales que poco a poco se están transformando en un día festivo, en lugar de las ofrendas privadas hechas en casa para honrar a los muertos el 2 de noviembre.

En otros lugares de la ciudad, la llamada Calaca -la figura de una calavera o esqueleto utilizada como decoración durante el Día de Muertos mexicano- se utiliza para mantener medidas de distanciamiento social.

Tradicionalmente, los mexicanos adornan los altares con fotografías de los difuntos, caléndulas, calaveras de caramelo, ataúdes de chocolate y esqueletos de papel maché, o cartonería. También ofrecen a los muertos su comida favorita, pasteles, tequila y cigarrillos.

Los cementerios, los jardines públicos y las casas están decoradas con caléndulas de color naranja brillante, pero este año las celebraciones se han reducido para frenar la propagación de la pandemia de coronavirus.

Las obras de teatro del Día de Muertos, como “La Llorona” o “La mujer que llora”, también se han modificado para rendir homenaje a las víctimas del virus.

“La Llorona” cuenta tradicionalmente la historia del fantasma de una mujer que deambula por las zonas ribereñas de luto por sus hijos ahogados, es una leyenda que se remonta a la mitología azteca.

“Otros países nos ven como personas que se burlan de la muerte, pero eso no es cierto” dice el aficionado al teatro Yahir Sánchez.

“Estamos bastante cerca el uno del otro y recordamos a nuestros muertos de esta manera: visitando las tumbas. Muchos otros se quedan en casa porque tienen las cenizas en un altar y esa es una opción que también puede funcionar ahora”.

Fuente: www.euronews.com

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